Speech
Abelardo de la Espriella  ·  2026-09-20 00:00

Palabras del Presidente de la República, Abelardo De La Espriella, durante la jornada ‘El Milagro de las Regiones’, que lideró en San Juan del Cesar, La Guajira

Foto:Isaac Bechara - Presidencia

​Con anuncios en materia de agua, infraestructura vial, desa​rrollo agropecuario y seguridad, el Presidente Abelardo De La Espriella llegó este jueves al municipio de San Juan del Cesar, en el sur de La Guajira, como parte del recorrido ‘El Milagro de las Regiones’.

San Juan del Cesar, La Guajira, 17 de septiembre de 2026

Volver a San Juan es volver a años maravillosos de mi existencia, cuando por estas calles caminaba lleno de alegría, pendiente de compartir con mis amigos, pendiente de disfrutar esta tierra de gente amable, querida, trabajadora, de mujeres preciosas, de grandes compositores como el gran Luis Egurrola, que Dios lo tenga en su gloria. Estar aquí es devolverme en el tiempo y sentir en este calor el calor de los sanjuaneros que con tanto cariño me acogieron hace más de tres décadas.

¿Y quién lo iba a decir? Un hijo adoptivo de esta tierra sería 30 años después Presidente de la República para darle a San Juan el lugar que se merece en la Patria Milagro.

Me acuerdo de personajes mitológicos: Sandro Zuccini, la iguana de Petra Gámez, la yuca de Los Pondores.

Volver a San Juan es volver a la poesía, volver a la música, al Festival Cuna de Compositores, a esta tierra de gente extraordinaria, de gente maravillosa que, pese a la adversidad, ha seguido adelante con un respeto total por las tradiciones, por la familia, por el folclor y por esa música vallenata, que es el alma de la colombianidad.

Gracias, San Juan, porque le has dado mucho, muchísimo, a esta Patria Milagro que juntos vamos a construir.

Estar aquí no es casualidad. Dios sabe cómo hace sus cosas. Este fue el único municipio de los 15 de La Guajira en el que gané. No se me hizo raro, porque yo soy sanjuanero. Los sanjuaneros somos tan berracos que nacemos donde nos da la gana.

Ahorita me estaban diciendo que teníamos que hablar rápido y salir rápido porque había que regresar a Riohacha, y le acabo de decir a mi gente de seguridad: Yo no me voy rápido de una tierra. Nada de salir ya. Igual uno no se puede ir de donde nunca se ha ido.

Mi mujer me dijo: Cuidado con las sanjuaneras que son muy bonitas. Ahí están las peladas que me apoyan. Un aplauso para ellas. Ahí están las pelangonas que me apoyan. Gracias, mujeres.

Uno uno no se puede ir de donde nunca se ha ido. Yo creo que no había una sola conversación con mis amigos en la que no surgiera San Juan, porque están tan vívidos los recuerdos de esta tierra maravillosa y se afianzaron tanto en mi corazón, que San Juan hace parte integral de la historia del Tigre, y el Tigre hará historia en San Juan.

Mira qué belleza, mira cómo está de linda la plaza; no saben la alegría que me da estar aquí.

Precisamente este cariño del pueblo sanjuanero me da fuerzas para seguir peleando por la patria. Yo tengo yo tengo todos los defectos del mundo, menos dos: cobarde y desagradecido. Del resto, los tengo todos, pero no soy ni cobarde ni desagradecido. Y nunca se me va a olvidar el cariño y el respaldo de San Juan del César.

Aquí me siento en casa y es como si no hubiesen pasado tres décadas, porque esta tierra mágica, esta tierra de mujeres hermosas y de grandes compositores de guitarras y notas que llegan al alma, es una tierra que merece más oportunidades. Es una tierra que merece más seguridad. Es una tierra que merece más futuro.

Con la ayuda de Dios, el apoyo de nuestra Fuerza Pública y el concurso de todos los sanjuaneros, le vamos a dar a esta tierra mágica el lugar que se merece en la Patria Milagro.

Esto no es una simple promesa, porque yo no soy político. Yo vengo de la empresa privada. En la empresa privada no se hacen promesas, se hacen compromisos. Y mi compromiso con este pueblo que está en mi corazón es aliviar sus dolores, porque los dolores de San Juan son los dolores del Tigre Abelardo De La Espriella.

Aquí nos volveremos a ver, porque voy a venir cuantas veces sea necesario, para verificar las obras, para verificar los avances, para venir a entregar los cuerpos de los bandidos que tienen azotada a la región. Y vamos a retornar a la seguridad por la razón o por la fuerza. Bandido que no se someta será dado de baja, como en derecho corresponde.

Aprovecho para mandarles esta razón al jefe del Clan del Golfo en la región, Rufino José Morales, alias 'Mario'; al bandido alias 'Pinocho', jefe de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra, y al bandido alias 'Gonzalo' o 'Chalo', de la Segunda Marquetalia: tienen fecha de expiración, porque se metieron con San Juan, se metieron con el corazón del Tigre Abelardo De La Espriella.

Antes de ser Presidente recorrí las regiones de Colombia y empeñé mi palabra. Si llegaba al Gobierno los territorios dejarían de peregrinar hacia Bogotá suplicando, los alcaldes y los gobernadores, por un proyecto.

Se cansaron en Bogotá de humillar a nuestra gente, y hoy estoy aquí para cumplir esa palabra: los alcaldes y los gobernadores no tendrán que ir a mendigar a Bogotá, porque el Gobierno de la Patria Milagro vendrá a las regiones de Colombia.

La Guajira no puede seguir siendo una tierra rica con una población condenada a vivir en la pobreza. Aquí hay agua, hay campo, hay minería, hay turismo, hay cultura, hay talento y, sobre todo, hay una gente extraordinaria que lo único que necesita es que el Estado haga su trabajo y los deje trabajar a ellos.

San Juan del Cesar, además de lo que significa para mí, tiene una gran importancia porque es un municipio PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial) y forma parte de una región con enorme vocación agropecuaria y productiva, pero todavía arrastra brechas de infraestructura y competitividad que tenemos que cerrar.

Voy a empezar por el agua, como usted bien lo señaló, querido gobernador.

Durante mucho tiempo la Represa del Ranchería ha sido el símbolo de una Colombia que comienza con grandes proyectos, invierte enormes recursos y después deja a la comunidad abandonada, esperando los beneficios de esos proyectos.

Eso tiene que cambiar, no en el discurso, porque yo no soy hombre de discursos interminables y peroratas; yo soy un hombre de resultados, y estoy acostumbrado a que me digan que las cosas no se pueden, porque yo hago lo imposible y le dejo lo fácil a los demás. Y lo que parece imposible en San Juan en la era del Tigre lo haremos realidad.

He dado instrucciones al señor Ministro de Agricultura (Indalecio Dangond) para que con el concurso de la cooperación internacional estructure el vehículo financiero que corresponda para que permita poner en operación la Represa de El Cercado en el Río Ranchería.

Si a mí me toca, Ministro Indalecio, llamar el teléfono, coger el teléfono, como lo he hecho en el terremoto, a pasar el sombrero y la ponchera para conseguir recursos internacionales, solamente es que me diga, porque yo soy un soldado de San Juan.

El Ranchería tiene que convertirse en el corazón de la transformación productiva y social del sur de La Guajira. Por eso hoy me comprometí aquí, ante ustedes, a hacer lo que corresponde para que ese sueño se vuelva realidad.

El agua en El Cercado ya llega a Fonseca, a San Juan y corregimientos como La Junta, La Peña y Curazao. Y existe posibilidad, va a llegar para irnos incluso hasta Barrancas y Hatonuevo. ¿Qué tenemos que hacer? Complementar el sistema regional, ampliar la cobertura y convertir esa infraestructura en agua para la familia guajira.

Pero también en agua para producir con el campo, Ministro. Porque aquí en La Guajira el agua significa vida, pero también significa comida, agricultura, empleo y seguridad alimentaria.

Y junto al agua, queridos sanjuaneros, vienen las vías. De nada sirve decirle al campesino que produzca si luego no tiene vías por las cuales sacar sus productos, sacar su cosecha.

Por eso tenemos que avanzar en el mejoramiento de las vías terciarias, en las conexiones estratégicas en el sur del departamento de La Guajira.

La vía Caracolí sé que es un anhelo de hace muchos años de los sanjuaneros. Este proyecto vial ya lo revisamos y está en fase 3. Hoy asumo un compromiso con ustedes de iniciar la primera unidad funcional por valor de 65 mil millones de pesos.

Falta plata, pero, con la ayuda de Dios, vamos a conseguir ese billete, queridos compatriotas.

Tenemos identificadas las necesidades que involucran a La Jagua, Villanueva, Urumita, así como la conexión Tomarrasón-Distracción y el corredor Francisco del Hombre hacia Riohacha, que lo vamos a trabajar.

El campo, queridos sanjuaneros, necesita carreteras y seguridad, no discursos.

Una vía terciaria significa que un productor pueda sacar su cosecha, significa que un niño pueda llegar más fácilmente a su colegio, significa que una ambulancia pueda entrar a recoger a un enfermo, significa que una familia pueda vender lo que produce y mejorar sus ingresos.

Y esa es la lógica del Gobierno del Tigre: convertir cada peso público en una solución concreta para nuestro pueblo, como debe ser.

También vamos a trabajar por la seguridad del productor, por combatir el abigeato, cien reses en un año en San Juan del Cesar. Eso va a cambiar, y vamos a devolver las cosas a su lugar, con la determinación y la mano de hierro del Estado colombiano.

Ese es el gobierno de las regiones, ese es el gobierno del pueblo, un gobierno que sale de los escritorios. Les he dicho a los ministros: dejen el 'power point' y péguense al 'power pueblo'. Ese es el que necesitamos.

Necesitamos un gobierno que llegue la gente y un Presidente que esté encima verificando las obras y apretando al que se tenga que apretar.

La Guajira se puede convertir en uno de los grandes motores de Colombia. Aquí tenemos unas grandes posibilidades en este departamento. La Guajira no es pobre, La Guajira es rica. Lo que pasa es que siempre le han querido hacer creer que es pobre, y no lo vamos a seguir permitiendo, porque vamos a llevar a esta tierra a todo el potencial que puede entregar en la Patria Milagro.

El sur de La Guajira tiene campo, cultura, energía y gente suficiente para protagonizar la transformación que les propongo, queridos compatriotas.

No estoy pidiendo que crean en otra promesa. Estoy pidiendo que midan los resultados de este gobierno, que vean lo que vamos a hacer aquí, porque yo sé que estoy en el corazón de San Juan y San Juan tiene un lugar especial en el corazón del Tigre.

Sanjuanerita, tú eres entre las flores de mi Guajira la más bonita. Yo sentí en el final del sendero el llanto infinito de una mujer. Costumbre sanjuanera es entregar el corazón.

Gracias, San Juan, por tu cariño. Gracias, San Juan, por hacer parte fundamental de la manada del Tigre. Este hijo adoptivo de San Juan llenará de orgullo esta tierra de patriotas y de valientes.

Hoy se empieza a escribir una nueva página en la historia de San Juan. Una página que diga que San Juan tuvo un hijo adoptivo que fue Presidente y transformó esta tierra para siempre.

Hoy, más que nunca, estoy ¡firme por San Juan, firme por La Guajira y firme por la patria!

Notes

Foto:Isaac Bechara - Presidencia ​Con anuncios en materia de agua, infraestructura vial, desa​rrollo agropecuario y seguridad, el Presidente Abelardo De La Espriella llegó este jueves al municipio de San Juan del Cesar, en el sur de La Guajira, como parte del recorrido ‘El Milagro de las Regiones’. San Juan del Cesar, La Guajira, 17 de septiembre de 2026 Volver a San Juan es volver a años maravillosos de mi existencia, cuando por estas calles caminaba lleno de alegría, pendiente de compartir con mis amigos, pendiente de disfrutar esta tierra de gente amable, querida, trabajadora, de mujeres preciosas, de grandes compositores como el gran Luis Egurrola, que Dios lo tenga en su gloria. Estar aquí es devolverme en el tiempo y sentir en este calor el calor de los sanjuaneros que con tanto cariño me acogieron hace más de tres décadas. ¿Y quién lo iba a decir? Un hijo adoptivo de esta tierra sería 30 años después Presidente de la República para darle a San Juan el lugar que se merece en la Patria Milagro. Me acuerdo de personajes mitológicos: Sandro Zuccini, la iguana de Petra Gámez, la yuca de Los Pondores. Volver a San Juan es volver a la poesía, volver a la música, al Festival Cuna de Compositores, a esta tierra de gente extraordinaria, de gente maravillosa que, pese a la adversidad, ha seguido adelante con un respeto total por las tradiciones, por la familia, por el folclor y por esa música vallenata, que es el alma de la colombianidad. Gracias, San Juan, porque le has dado mucho, muchísimo, a esta Patria Milagro que juntos vamos a construir. Estar aquí no es casualidad. Dios sabe cómo hace sus cosas. Este fue el único municipio de los 15 de La Guajira en el que gané. No se me hizo raro, porque yo soy sanjuanero. Los sanjuaneros somos tan berracos que nacemos donde nos da la gana. Ahorita me estaban diciendo que teníamos que hablar rápido y salir rápido porque había que regresar a Riohacha, y le acabo de decir a mi gente de seguridad: Yo no me voy rápido de una tierra. Nada de salir ya. Igual uno no se puede ir de donde nunca se ha ido. Mi mujer me dijo: Cuidado con las sanjuaneras que son muy bonitas. Ahí están las peladas que me apoyan. Un aplauso para ellas. Ahí están las pelangonas que me apoyan. Gracias, mujeres. Uno uno no se puede ir de donde nunca se ha ido. Yo creo que no había una sola conversación con mis amigos en la que no surgiera San Juan, porque están tan vívidos los recuerdos de esta tierra maravillosa y se afianzaron tanto en mi corazón, que San Juan hace parte integral de la historia del Tigre, y el Tigre hará historia en San Juan. Mira qué belleza, mira cómo está de linda la plaza; no saben la alegría que me da estar aquí. Precisamente este cariño del pueblo sanjuanero me da fuerzas para seguir peleando por la patria. Yo tengo yo tengo todos los defectos del mundo, menos dos: cobarde y desagradecido. Del resto, los tengo todos, pero no soy ni cobarde ni desagradecido. Y nunca se me va a olvidar el cariño y el respaldo de San Juan del César. Aquí me siento en casa y es como si no hubiesen pasado tres décadas, porque esta tierra mágica, esta tierra de mujeres hermosas y de grandes compositores de guitarras y notas que llegan al alma, es una tierra que merece más oportunidades. Es una tierra que merece más seguridad. Es una tierra que merece más futuro. Con la ayuda de Dios, el apoyo de nuestra Fuerza Pública y el concurso de todos los sanjuaneros, le vamos a dar a esta tierra mágica el lugar que se merece en la Patria Milagro. Esto no es una simple promesa, porque yo no soy político. Yo vengo de la empresa privada. En la empresa privada no se hacen promesas, se hacen compromisos. Y mi compromiso con este pueblo que está en mi corazón es aliviar sus dolores, porque los dolores de San Juan son los dolores del Tigre Abelardo De La Espriella. Aquí nos volveremos a ver, porque voy a venir cuantas veces sea necesario, para verificar las obras, para verificar los avances, para venir a entregar los cuerpos de los bandidos que tienen azotada a la región. Y vamos a retornar a la seguridad por la razón o por la fuerza. Bandido que no se someta será dado de baja, como en derecho corresponde. Aprovecho para mandarles esta razón al jefe del Clan del Golfo en la región, Rufino José Morales, alias 'Mario'; al bandido alias 'Pinocho', jefe de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra, y al bandido alias 'Gonzalo' o 'Chalo', de la Segunda Marquetalia: tienen fecha de expiración, porque se metieron con San Juan, se metieron con el corazón del Tigre Abelardo De La Espriella. Antes de ser Presidente recorrí las regiones de Colombia y empeñé mi palabra. Si llegaba al Gobierno los territorios dejarían de peregrinar hacia Bogotá suplicando, los alcaldes y los gobernadores, por un proyecto. Se cansaron en Bogotá de humillar a nuestra gente, y hoy estoy aquí para cumplir esa palabra: los alcaldes y los gobernadores no tendrán que ir a mendigar a Bogotá, porque el Gobierno de la Patria Milagro vendrá a las regiones de Colombia. La Guajira no puede seguir siendo una tierra rica con una población condenada a vivir en la pobreza. Aquí hay agua, hay campo, hay minería, hay turismo, hay cultura, hay talento y, sobre todo, hay una gente extraordinaria que lo único que necesita es que el Estado haga su trabajo y los deje trabajar a ellos. San Juan del Cesar, además de lo que significa para mí, tiene una gran importancia porque es un municipio PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial) y forma parte de una región con enorme vocación agropecuaria y productiva, pero todavía arrastra brechas de infraestructura y competitividad que tenemos que cerrar. Voy a empezar por el agua, como usted bien lo señaló, querido gobernador. Durante mucho tiempo la Represa del Ranchería ha sido el símbolo de una Colombia que comienza con grandes proyectos, invierte enormes recursos y después deja a la comunidad abandonada, esperando los beneficios de esos proyectos. Eso tiene que cambiar, no en el discurso, porque yo no soy hombre de discursos interminables y peroratas; yo soy un hombre de resultados, y estoy acostumbrado a que me digan que las cosas no se pueden, porque yo hago lo imposible y le dejo lo fácil a los demás. Y lo que parece imposible en San Juan en la era del Tigre lo haremos realidad. He dado instrucciones al señor Ministro de Agricultura (Indalecio Dangond) para que con el concurso de la cooperación internacional estructure el vehículo financiero que corresponda para que permita poner en operación la Represa de El Cercado en el Río Ranchería. Si a mí me toca, Ministro Indalecio, llamar el teléfono, coger el teléfono, como lo he hecho en el terremoto, a pasar el sombrero y la ponchera para conseguir recursos internacionales, solamente es que me diga, porque yo soy un soldado de San Juan. El Ranchería tiene que convertirse en el corazón de la transformación productiva y social del sur de La Guajira. Por eso hoy me comprometí aquí, ante ustedes, a hacer lo que corresponde para que ese sueño se vuelva realidad. El agua en El Cercado ya llega a Fonseca, a San Juan y corregimientos como La Junta, La Peña y Curazao. Y existe posibilidad, va a llegar para irnos incluso hasta Barrancas y Hatonuevo. ¿Qué tenemos que hacer? Complementar el sistema regional, ampliar la cobertura y convertir esa infraestructura en agua para la familia guajira. Pero también en agua para producir con el campo, Ministro. Porque aquí en La Guajira el agua significa vida, pero también significa comida, agricultura, empleo y seguridad alimentaria. Y junto al agua, queridos sanjuaneros, vienen las vías. De nada sirve decirle al campesino que produzca si luego no tiene vías por las cuales sacar sus productos, sacar su cosecha. Por eso tenemos que avanzar en el mejoramiento de las vías terciarias, en las conexiones estratégicas en el sur del departamento de La Guajira. La vía Caracolí sé que es un anhelo de hace muchos años de los sanjuaneros. Este proyecto vial ya lo revisamos y está en fase 3. Hoy asumo un compromiso con ustedes de iniciar la primera unidad funcional por valor de 65 mil millones de pesos. Falta plata, pero, con la ayuda de Dios, vamos a conseguir ese billete, queridos compatriotas. Tenemos identificadas las necesidades que involucran a La Jagua, Villanueva, Urumita, así como la conexión Tomarrasón-Distracción y el corredor Francisco del Hombre hacia Riohacha, que lo vamos a trabajar. El campo, queridos sanjuaneros, necesita carreteras y seguridad, no discursos. Una vía terciaria significa que un productor pueda sacar su cosecha, significa que un niño pueda llegar más fácilmente a su colegio, significa que una ambulancia pueda entrar a recoger a un enfermo, significa que una familia pueda vender lo que produce y mejorar sus ingresos. Y esa es la lógica del Gobierno del Tigre: convertir cada peso público en una solución concreta para nuestro pueblo, como debe ser. También vamos a trabajar por la seguridad del productor, por combatir el abigeato, cien reses en un año en San Juan del Cesar. Eso va a cambiar, y vamos a devolver las cosas a su lugar, con la determinación y la mano de hierro del Estado colombiano. Ese es el gobierno de las regiones, ese es el gobierno del pueblo, un gobierno que sale de los escritorios. Les he dicho a los ministros: dejen el 'power point' y péguense al 'power pueblo'. Ese es el que necesitamos. Necesitamos un gobierno que llegue la gente y un Presidente que esté encima verificando las obras y apretando al que se tenga que apretar. La Guajira se puede convertir en uno de los grandes motores de Colombia. Aquí tenemos unas grandes posibilidades en este departamento. La Guajira no es pobre, La Guajira es rica. Lo que pasa es que siempre le han querido hacer creer que es pobre, y no lo vamos a seguir permitiendo, porque vamos a llevar a esta tierra a todo el potencial que puede entregar en la Patria Milagro. El sur de La Guajira tiene campo, cultura, energía y gente suficiente para protagonizar la transformación que les propongo, queridos compatriotas. No estoy pidiendo que crean en otra promesa. Estoy pidiendo que midan los resultados de este gobierno, que vean lo que vamos a hacer aquí, porque yo sé que estoy en el corazón de San Juan y San Juan tiene un lugar especial en el corazón del Tigre. Sanjuanerita, tú eres entre las flores de mi Guajira la más bonita. Yo sentí en el final del sendero el llanto infinito de una mujer. Costumbre sanjuanera es entregar el corazón. Gracias, San Juan, por tu cariño. Gracias, San Juan, por hacer parte fundamental de la manada del Tigre. Este hijo adoptivo de San Juan llenará de orgullo esta tierra de patriotas y de valientes. Hoy se empieza a escribir una nueva página en la historia de San Juan. Una página que diga que San Juan tuvo un hijo adoptivo que fue Presidente y transformó esta tierra para siempre. Hoy, más que nunca, estoy ¡firme por San Juan, firme por La Guajira y firme por la patria!