Speech
Luis Abinader  ·  2026-09-11 00:00

Director ejecutivo del Inapa posiciona a República Dominicana ante la OEA como referente regional en agua potable y saneamiento

Washington D. C.—La República Dominicana fue reconocidaante la Organización de los Estados Americanos(OEA)comoreferente regional en agua potable y saneamiento,durante una sesión extraordinaria del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral(CIDI), en la que el director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa),Wellington Arnaud, presentó latransformaciónque desarrolla el país en ese sector.

Al encabezar la sesión, el presidente del CIDI y representante permanente de Antigua y Barbuda ante la OEA, embajador SirRonald Sanders, reconoció a la República Dominicana por ser elprimer Estado miembroen responder de manera concreta alllamado del organismopara presentar iniciativas conproblemas claramente definidos, fuentes de financiamiento identificadas y modelos que puedan servir de referenciapara otros países.

“La República Dominicana ha tomado esta propuesta y lo ha hecho primero, y eso merece ser reconocido”,expresó Sanders, quien pidió unaplauso para el paíspor la iniciativa presentada.

Tras la exposición de Arnaud, el presidente del CIDI volvió a elogiar los avances alcanzados y calificó como“muy impresionante”la transformación mostrada. Destacó que el éxito del programa responde tanto a lavoluntad política del Gobierno dominicanocomo a lacapacidad técnicadel país para estructurarproyectos viablesy susceptibles de recibir elrespaldo financierodel Banco Interamericano de Desarrollo(BID).

Sanders consideró que las lecciones compartidas por la República Dominicana constituyen una referencia valiosa para América Latina y el Caribe, especialmente para lospequeños Estados insularesque enfrentanlimitaciones técnicas y financieraspara desarrollar proyectos de esta magnitud.

“Gracias nuevamente por mostrarnos la manera en que lo han hecho. Ha sido muy impresionante verlo”,manifestó.

Durante su intervención, titulada“Agua, confianza y desarrollo: la transformación dominicana que comienza donde casi nadie mira”, Arnaud afirmó que el país está convirtiendo una deuda acumulada durante generaciones en unaagenda de futuro.

El funcionario informó que, bajo elliderazgo del presidente Luis Abinader, la actual gestión ha entregado47 acueductos, 14 alcantarillados y dos importantes obras de drenaje pluvial, lo cual ha impactado a millones de dominicanos conmayor seguridad hídrica y mejores condiciones sanitarias.

Saneamiento universal de ciudades costeras y turísticas

“Convertimos una necesidad postergada durante generaciones en prioridad nacional. Ese es el compromiso de Estado trazado por el presidente Luis Abinader, que desde el Inapa hemos convertido en ejecución, obras y resultados”, expresó.

Arnaud presentó como uno de los principales avances elprograma deSaneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas, desarrollado con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuya inversión asciende aUSD 970 millonesy beneficiará directamente a alrededor de un millón de personas.

El programa comprende intervenciones enBoca Chica, Higüey, San Pedro de Macorís, La Romana y Verón–Punta Cana. En este último destino está en marcha el proceso de precalificación para desarrollar unproyecto integral de acueducto, alcantarillado, tratamiento y reúso de aguas residuales, que contempla también 20 años de operación y mantenimiento.

Arnaud informó quemás de 20 interesadosde distintos continentes participan en el proceso, como resultado de la calidad técnica de la iniciativa, la credibilidad alcanzada por el país y la alianza estratégica establecida con la OEA.

“Cuando un proyecto es serio, la institución es creíble y los aliados ayudan a comunicarlo, la confianza viaja”,sostuvo.

Arroyo Gurabo, ejemplo de transformación integral

Durante su exposición, Wellington Arnaud destacó laintervención del arroyo Gurabo, en Santiago,como una demostración de que una obra de saneamiento puede producirresultados ambientales, urbanos y sociales.

El proyecto permitió acompañar a unas 1,900 familias, construir infraestructura sanitaria y pluvial, recuperar espacios públicos y reducir en un 43 % lacontaminación que llegaba al río Yaque del Norte a través del arroyo.

También citó el caso deGuanuma–Los Botados, donde el Inaparecuperó una plantaque llevaba alrededor de15 años abandonada.La intervención devolvió inicialmente el servicio de agua a más de 15,000 personas y, posteriormente, permitió completar un nuevo sistema que beneficia a más de 42,000 habitantes.

Agua como garantía de desarrollo

El director ejecutivo del Inapa explicó queel crecimiento económico, el turismo, las exportaciones y la inversión extranjerarequierenservicios públicos confiables, por lo que el agua potable y el saneamiento deben ser entendidos también como infraestructura productiva.

En ese sentido, resaltó la creación delGabinete del Sector Agua y la firma del Pacto Dominicano por el Agua 2021–2036,construido con la participación de más de 1,000 personas y 500 organizaciones de todo el país.

“Ningún destino turístico puede crecer comprometiendo sus acuíferos o sus playas, ni una ciudad puede ser competitiva sin alcantarillado”,advirtió.

Lecciones aprendidas durante la gestión

Al abordar las lecciones aprendidas durante la ejecución de estos proyectos, Arnaud destacó la necesidad deplanificar para transformar, definir los problemas de manera integral, conformarequipos adecuadosy construiralianzas estratégicas.

Señaló que la capacidad financiera, el conocimiento técnico, la experiencia territorial y la comunicación producen mejores resultados cuando convergen en unpropósito común, acompañados deliderazgo, disciplina, seguimiento y transparencia.

Asimismo, afirmó que la tecnología y los datos ayudan a comprender los problemas y tomar mejores decisiones, pero nunca sustituyenla presencia, la cercanía ni la escucha de las comunidades.

Sostuvo que lafunción públicadebe ejercerse conrespeto, altura profesional, ética de trabajo y sensibilidad humana, porque“ningún algoritmo sustituye la presencia, ninguna plataforma reemplaza la cercanía ni la escucha, y ninguna cifra tiene sentido si no mejora una vida concreta”.

Arnaud concluyó que la planificación, las alianzas internacionales, la capacidad técnica y la cercanía con las comunidades han permitido convertir una deuda histórica en unaagenda de desarrollo, confianza y dignidadpara la República Dominicana.

Experiencia dominicana como modelo regional

Por su parte, la representante permanente de la República Dominicana ante la OEA, embajadoraMayerlyn Cordero Díaz, destacó que la iniciativa presentada reúne elementos esenciales de lacooperación multilateral: un Estado capaz de identificar sus principales desafíos, el acompañamiento de la OEA y la participación de socios estratégicos como el Banco Interamericano de Desarrollo.

Cordero Díaz sostuvo que el programa de saneamiento de las zonas costeras resulta fundamental para garantizar elderecho humano al agua potable y al saneamiento, proteger lasaludde dominicanos y turistas, preservar losecosistemas marinosy asegurar eldesarrollo sostenible de áreas estratégicaspara la industria turística nacional.

La diplomática indicó queel programa beneficiará a un millón de personasy contribuirá al desarrollo sostenible de esas zonas durante lospróximos 50 años. También resaltó la creación del Gabinete del Sector Agua y la firma del Pacto Dominicano por el Agua 2021–2036, que contempla38 acciones dirigidas a garantizar la seguridad hídrica del país.

“Aspiramos a que esta experiencia dominicana sirva de inspiración para que otros Estados miembros de la organización la consideren como una buena práctica y puedan adaptarla y replicarla en aquellos países que enfrentan desafíos similares”,manifestó.

La exposición se llevó a cabo en el Salón Simón Bolívar, ubicado en el edificio principal de la sede de la OEA, en Washington D. C., y contó con la presencia del secretario general de la Organización de los Estados Americanos,Albert Ramdin; del presidente del CIDI, embajador SirRonald Sanders; de la representante permanente de la República Dominicana ante la OEA, embajadoraMayerlyn Cordero Díaz;deFrancisco Gonzálezy otros representantes del Banco Interamericano de Desarrollo; deAndrés Sánchez; así como de embajadores y de los diputadosMillys Martínez, Margarita Tejeda, Francisco Villegas y Ángela Pérez.

Notes

Washington D. C.—La República Dominicana fue reconocidaante la Organización de los Estados Americanos(OEA)comoreferente regional en agua potable y saneamiento,durante una sesión extraordinaria del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral(CIDI), en la que el director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa),Wellington Arnaud, presentó latransformaciónque desarrolla el país en ese sector. Al encabezar la sesión, el presidente del CIDI y representante permanente de Antigua y Barbuda ante la OEA, embajador SirRonald Sanders, reconoció a la República Dominicana por ser elprimer Estado miembroen responder de manera concreta alllamado del organismopara presentar iniciativas conproblemas claramente definidos, fuentes de financiamiento identificadas y modelos que puedan servir de referenciapara otros países. “La República Dominicana ha tomado esta propuesta y lo ha hecho primero, y eso merece ser reconocido”,expresó Sanders, quien pidió unaplauso para el paíspor la iniciativa presentada. Tras la exposición de Arnaud, el presidente del CIDI volvió a elogiar los avances alcanzados y calificó como“muy impresionante”la transformación mostrada. Destacó que el éxito del programa responde tanto a lavoluntad política del Gobierno dominicanocomo a lacapacidad técnicadel país para estructurarproyectos viablesy susceptibles de recibir elrespaldo financierodel Banco Interamericano de Desarrollo(BID). Sanders consideró que las lecciones compartidas por la República Dominicana constituyen una referencia valiosa para América Latina y el Caribe, especialmente para lospequeños Estados insularesque enfrentanlimitaciones técnicas y financieraspara desarrollar proyectos de esta magnitud. “Gracias nuevamente por mostrarnos la manera en que lo han hecho. Ha sido muy impresionante verlo”,manifestó. Durante su intervención, titulada“Agua, confianza y desarrollo: la transformación dominicana que comienza donde casi nadie mira”, Arnaud afirmó que el país está convirtiendo una deuda acumulada durante generaciones en unaagenda de futuro. El funcionario informó que, bajo elliderazgo del presidente Luis Abinader, la actual gestión ha entregado47 acueductos, 14 alcantarillados y dos importantes obras de drenaje pluvial, lo cual ha impactado a millones de dominicanos conmayor seguridad hídrica y mejores condiciones sanitarias. Saneamiento universal de ciudades costeras y turísticas “Convertimos una necesidad postergada durante generaciones en prioridad nacional. Ese es el compromiso de Estado trazado por el presidente Luis Abinader, que desde el Inapa hemos convertido en ejecución, obras y resultados”, expresó. Arnaud presentó como uno de los principales avances elprograma deSaneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas, desarrollado con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuya inversión asciende aUSD 970 millonesy beneficiará directamente a alrededor de un millón de personas. El programa comprende intervenciones enBoca Chica, Higüey, San Pedro de Macorís, La Romana y Verón–Punta Cana. En este último destino está en marcha el proceso de precalificación para desarrollar unproyecto integral de acueducto, alcantarillado, tratamiento y reúso de aguas residuales, que contempla también 20 años de operación y mantenimiento. Arnaud informó quemás de 20 interesadosde distintos continentes participan en el proceso, como resultado de la calidad técnica de la iniciativa, la credibilidad alcanzada por el país y la alianza estratégica establecida con la OEA. “Cuando un proyecto es serio, la institución es creíble y los aliados ayudan a comunicarlo, la confianza viaja”,sostuvo. Arroyo Gurabo, ejemplo de transformación integral Durante su exposición, Wellington Arnaud destacó laintervención del arroyo Gurabo, en Santiago,como una demostración de que una obra de saneamiento puede producirresultados ambientales, urbanos y sociales. El proyecto permitió acompañar a unas 1,900 familias, construir infraestructura sanitaria y pluvial, recuperar espacios públicos y reducir en un 43 % lacontaminación que llegaba al río Yaque del Norte a través del arroyo. También citó el caso deGuanuma–Los Botados, donde el Inaparecuperó una plantaque llevaba alrededor de15 años abandonada.La intervención devolvió inicialmente el servicio de agua a más de 15,000 personas y, posteriormente, permitió completar un nuevo sistema que beneficia a más de 42,000 habitantes. Agua como garantía de desarrollo El director ejecutivo del Inapa explicó queel crecimiento económico, el turismo, las exportaciones y la inversión extranjerarequierenservicios públicos confiables, por lo que el agua potable y el saneamiento deben ser entendidos también como infraestructura productiva. En ese sentido, resaltó la creación delGabinete del Sector Agua y la firma del Pacto Dominicano por el Agua 2021–2036,construido con la participación de más de 1,000 personas y 500 organizaciones de todo el país. “Ningún destino turístico puede crecer comprometiendo sus acuíferos o sus playas, ni una ciudad puede ser competitiva sin alcantarillado”,advirtió. Lecciones aprendidas durante la gestión Al abordar las lecciones aprendidas durante la ejecución de estos proyectos, Arnaud destacó la necesidad deplanificar para transformar, definir los problemas de manera integral, conformarequipos adecuadosy construiralianzas estratégicas. Señaló que la capacidad financiera, el conocimiento técnico, la experiencia territorial y la comunicación producen mejores resultados cuando convergen en unpropósito común, acompañados deliderazgo, disciplina, seguimiento y transparencia. Asimismo, afirmó que la tecnología y los datos ayudan a comprender los problemas y tomar mejores decisiones, pero nunca sustituyenla presencia, la cercanía ni la escucha de las comunidades. Sostuvo que lafunción públicadebe ejercerse conrespeto, altura profesional, ética de trabajo y sensibilidad humana, porque“ningún algoritmo sustituye la presencia, ninguna plataforma reemplaza la cercanía ni la escucha, y ninguna cifra tiene sentido si no mejora una vida concreta”. Arnaud concluyó que la planificación, las alianzas internacionales, la capacidad técnica y la cercanía con las comunidades han permitido convertir una deuda histórica en unaagenda de desarrollo, confianza y dignidadpara la República Dominicana. Experiencia dominicana como modelo regional Por su parte, la representante permanente de la República Dominicana ante la OEA, embajadoraMayerlyn Cordero Díaz, destacó que la iniciativa presentada reúne elementos esenciales de lacooperación multilateral: un Estado capaz de identificar sus principales desafíos, el acompañamiento de la OEA y la participación de socios estratégicos como el Banco Interamericano de Desarrollo. Cordero Díaz sostuvo que el programa de saneamiento de las zonas costeras resulta fundamental para garantizar elderecho humano al agua potable y al saneamiento, proteger lasaludde dominicanos y turistas, preservar losecosistemas marinosy asegurar eldesarrollo sostenible de áreas estratégicaspara la industria turística nacional. La diplomática indicó queel programa beneficiará a un millón de personasy contribuirá al desarrollo sostenible de esas zonas durante lospróximos 50 años. También resaltó la creación del Gabinete del Sector Agua y la firma del Pacto Dominicano por el Agua 2021–2036, que contempla38 acciones dirigidas a garantizar la seguridad hídrica del país. “Aspiramos a que esta experiencia dominicana sirva de inspiración para que otros Estados miembros de la organización la consideren como una buena práctica y puedan adaptarla y replicarla en aquellos países que enfrentan desafíos similares”,manifestó. La exposición se llevó a cabo en el Salón Simón Bolívar, ubicado en el edificio principal de la sede de la OEA, en Washington D. C., y contó con la presencia del secretario general de la Organización de los Estados Americanos,Albert Ramdin; del presidente del CIDI, embajador SirRonald Sanders; de la representante permanente de la República Dominicana ante la OEA, embajadoraMayerlyn Cordero Díaz;deFrancisco Gonzálezy otros representantes del Banco Interamericano de Desarrollo; deAndrés Sánchez; así como de embajadores y de los diputadosMillys Martínez, Margarita Tejeda, Francisco Villegas y Ángela Pérez.